
(A pesar de todo las sábanas estaban muy limpias)
Yo: ¿y el baño?
El: ¿bathroom? (con la misma cara que si le hubiera preguntado por la generación del 27) Noooo, baño no.... lettrin (letrina)
Me llevó a ver la letrina. A medida que nos acercabámos el olor era cada vez más intenso y un extraño zumbido iba en aumento. Entramos en la lettrin (con la única luz de mi linterna) y si la ve Grisson se tira 2 años para analizar todos los restos orgánicos que había allí. Sólo en ese agujero habría 400 o 500 especies de larvas, bacterias y gusanos dándose un atracón. Decidí en aquel momento que a orinar iría al campo y lo demás intentaría postponerlo.
El: ¿bathroom? (con la misma cara que si le hubiera preguntado por la generación del 27) Noooo, baño no.... lettrin (letrina)
Me llevó a ver la letrina. A medida que nos acercabámos el olor era cada vez más intenso y un extraño zumbido iba en aumento. Entramos en la lettrin (con la única luz de mi linterna) y si la ve Grisson se tira 2 años para analizar todos los restos orgánicos que había allí. Sólo en ese agujero habría 400 o 500 especies de larvas, bacterias y gusanos dándose un atracón. Decidí en aquel momento que a orinar iría al campo y lo demás intentaría postponerlo.

(Mejor no ampliar la foto. La peli Seven es romántica comparada con esta escena. Si decides ampliar que sepas que todo lo blanco tenía vida y se movía)
Luego fuimos al "shower". Me dijo "este es el shower.... pero está damage (roto)" Que yo pensé, si está damage para qué me lo enseñas. Al dueño se le notaba un poco avergonzado.
(Shower damage a la luz de mi linterna y el flash. El patio del hotel visto desde mi cuarto. Necesita una ligera reforma)
Me fui por ahí a comer y a la vuelta me pidió que lo acompañara al dormitorio. Allí me dijo. "Smell, smell (huele, huele)". Yo inspiré con fuerza y haciendo bastante ruido. "MMMMMM, it smells very, very, well". Con cara de tremenda satisfacción sacó la mano de detrás de su espalda y me mostró un bote de ambientador. "Air fresh", me dijo todo ufano. De pronto sacó el otro brazo que tenía escondido tras la espalda y me mostró una mosquitera recien comprada para mí. "Mosquitos, malaria, a big problem. This is for you, new". Es probable que ambas cosas le hubieran costado mucho más que el precio de mi habitación. Le dije, "tu hotel sale en este libro que estoy leyendo". Una sonrisa se le dibujó en la cara. ¿Ah, sí,? ¿qué dice?, me preguntó. "Dice que el hotel es el mejor del pueblo (claro, era el único) y que tu eres muy amable con los clientes" Mentí como un perro pero sabía que le haría ilusión. Casi se le cae un lagrimón de la alegría. Me abrazó y me dijo que yo era un gran amigo, etc. etc...En ese momento mandó a sus empleados al lago a que llenaran un bidón de agua para que me duchara en la "shower damage". Esa noche me convertí en su invitado especial. Me convidó a cervezas y me puso un apasionante dvd con los bailes regionales de toda Etiopia, que compartí con el resto del pueblo.
(El del centro es el dueño, a su izquierda un joven homosexual que me hizo de guía por el pueblo, y con chupilla vaquera y de pie, una joven empleada que estaba siempre dispuesta para cualquier cosa que uno necesite de día...y de noche)
Sospecho que las 3 camareras del hotel viendo la confianza con la que me trató el dueño, decidieron no ser menos y se propusieron ser aún más cariñosas. Pero eso es para otro post.